Retirada de amianto
segura para la salud
segura para la responsabilidad legal de los propietarios
El amianto es un contaminante que por su peligrosidad es objeto de normativa específica, toda empresa antes de comenzar trabajos con amianto, debe estar previamente registrada en el registro de empresas con riesgo de amianto y tener aprobado por la Administración un plan de trabajo.
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¿QUE ES EL AMIANTO?
El amianto o asbesto, es uno de los componentes del fibrocemento, un material de construcción que en España fue comercializado por la empresa Uralita, de ahí que comúnmente se conozca como uralita, compuesto por fibras microscópicas que permaneciendo en suspensión en el aire el tiempo suficiente representan un riesgo respiratorio.
Este material se ha usado en una gran variedad de productos manufacturados por sus propiedades tanto aislantes, como mecánicas, químicas y de resistencia al calor y a las llamas, así como por su bajo costo., Por consecuencia, el asbesto se ha usado como material aislante desde hace bastante tiempo, utilizándose para aislar fábricas, escuelas, casas y barcos, al igual que para fabricar partes de los frenos y el embrague de automóviles, tejas para techos, losas para el piso, cemento, textiles y cientos de otros productos.
Estas fibras las encontramos en el suelo y las rocas, hechas principalmente de silicio y algunos metales como, hierro, manganeso, magnesio y calcio., entre otros elementos.
Según la forma de estas fibras se distinguen dos tipos principales de asbesto:
El crisotilo, conocido también como asbesto blanco, es el tipo de asbesto más común en las aplicaciones industriales. Al observase con un microscopio, las fibras del crisotilo se encuentran enrolladas entre sí en un espiral, razón por la cual a esta forma de asbesto también se le conoce como asbesto serpentina o de fibras rizadas.
El anfíbolas formado con fibras en forma de agujas rectas. Existen varios tipos de fibras anfíbolas como amosita (asbesto marrón o café), crocidolita (asbesto azul), tremolita, actinolita y antofilita.
Ambos tipos de asbesto han sido asociados con el cáncer.
¿Cómo se exponen las personas al amianto?
Durante la primera mitad del siglo veinte, crecía la evidencia que mostraba que la respiración en lugares con fibras de asbesto causaba deformidad cicatricial en los pulmones. La exposición a polvo de asbesto en el lugar de trabajo no estaba controlada en ese momento. Inglaterra fue el primer lugar durante la década de 1930 en donde se tomaron medidas para proteger a los trabajadores de la industria del asbesto al instalar sistemas de ventilación y escape de emisiones. No obstante, durante los grandes esfuerzos de construcción de barcos en la Segunda Guerra Mundial, una gran cantidad de trabajadores estuvieron expuestos a niveles elevados de asbesto.
Durante la segunda mitad del siglo veinte, a medida que se fueron detectando mejor los cánceres relacionados con el asbesto, se fueron tomando medidas para reducir la exposición, estableciéndose así los estándares contra la exposición, al igual que las leyes que prohíben el uso del asbesto para los materiales de construcción, desarrollado otras alternativas de materiales aislantes. Como consecuencia de esto, la exposición al asbesto ha disminuido drásticamente. Sin embargo, el asbesto es utilizado todavía en algunos productos y aún es posible exponerse al asbesto en algunos edificios antiguos y tuberías, entre otras estructuras. El uso del asbesto ha estado prohibido en la Unión Europea desde 2005, aunque esta prohibición no exige la eliminación del asbesto en las estructuras ya existentes. No obstante, el uso de asbesto en grandes cantidades continúa ocurriendo en algunos países.
Las personas pueden estar expuestas al asbesto por :
- La inhalación de asbesto: la exposición principalmente proviene de la inhalación de fibras de asbesto en el aire. Puede que esto ocurra durante la minería y procesado del asbesto, así como durante la producción de productos que contengan asbesto o la instalación de material aislante con asbesto. Puede que también suceda durante la demolición o renovación de edificios viejos, o cuando se comienza a desbaratar material antiguo que contiene asbesto. En cualquiera de estas situaciones, las fibras de asbesto tienden a crear un polvo compuesto de diminutas partículas que pueden flotar en el aire.
- Deglución de fibras de asbesto: las fibras del asbesto también pueden ser tragadas, lo cual puede que ocurra cuando las personas consumen alimentos o líquidos contaminados (tales como agua que fluye por tuberías de cemento de asbesto). También puede ocurrir cuando las personas tosen el asbesto que han inhalado y luego tragan su saliva.
Muchas personas se exponen a muy bajos niveles de asbesto que se encuentra naturalmente al aire libre, como resultado de la erosión de piedra que contiene asbesto. El riesgo de dicha exposición es mayor en regiones donde las rocas tienen un mayor contenido de asbesto. En algunas regiones, el asbesto puede detectarse en el suministro de agua, así como en el aire. Puede llegar hasta el agua por medio de varias fuentes, tales como la erosión del suelo o las rocas, la corrosión de las tuberías de cemento de asbesto o la desintegración de los materiales de techado que contienen asbesto, que luego pasan a los alcantarillados después de llover.
No obstante, las personas con una exposición mayor son las que trabajaron en la industria del asbesto, tales como la construcción de barcos y manejo de material aislante. Muchas de estas personas recuerdan haber trabajado en densas nubes de polvo de asbesto, día tras día.
Los familiares de los trabajadores del asbesto también pueden estar expuestos a un alto nivel, puesto que los trabajadores traen fibras del asbesto a sus casas a través de la ropa y pueden ser inhaladas por los demás en el hogar, una de las razones por la cual es obligatorio el uso de duchas en un remontaje de amianto.
La exposición al asbesto en edificios viejos también es una preocupación existente. Si los materiales de construcción que contienen asbesto, tales como el aislamiento más antiguo, las tejas y las losas comienzan a descomponerse con el tiempo, pueden encontrarse fibras de asbesto en el aire interior, lo que pudiera representar una amenaza para la salud humana.
No existe riesgo a la salud si el asbesto está afianzado en productos terminados intactos, tales como paredes y losas. Siempre y cuando el material no sea dañado ni desbaratado (por ejemplo, al taladrar o remodelar), las fibras no se desprenderán hacia el aire.
Los trabajadores de mantenimiento que barren y desechan el polvo de asbesto, o que manejan materiales dañados que contienen asbesto, se exponen con frecuencia a niveles más altos que las demás personas en esos edificios.
La eliminación del asbesto de las casas y otros edificios también puede ocasionar alguna exposición, aunque los trabajadores de la actualidad que trabajan en la eliminación de asbesto están entrenados en el uso del equipo protector adecuado para minimizar la exposición.
¿Causa cáncer el amianto?
La International Agency for Research on Cancer (IARC) es parte de la Organización Mundial de la Salud (WHO). Una de sus metas consiste en identificar causas del cáncer. La IARC clasifica el asbesto como “carcinógeno para los seres humanos”, basándose en su capacidad para provocar mesotelioma y cánceres de pulmón, laringe (caja de voz) y los ovarios.
Los investigadores utilizan dos tipos principales de estudios para tratar de determinar si una sustancia causa cáncer.
Estudios de laboratorio: las pruebas realizadas con distintas especies de roedores, usando varios métodos distintos de exposición, han confirmado que el asbesto causa cáncer en animales. Todas las formas de asbesto han producido tumores en animales, pero el tamaño y la forma de las fibras del asbesto influyen en la incidencia de los tumores. Las fibras más pequeñas y rectas parecen ser más peligrosas, quizá por ser más propensas a alcanzar las partes más profundas de los pulmones.
Estudio en personas: un tipo de estudio analiza las tasas de cáncer en diferentes grupos de personas. Tal estudio pudiera comparar la tasa de cáncer en un grupo expuesto a una sustancia con la tasa en un grupo no expuesto a ello, o comparar esto a la tasa de cáncer en la población general. Sin embargo, puede que sea difícil conocer lo que significan los resultados de los estudios, ya que muchos otros factores podrían afectar los resultados.
Hay evidencia obtenida a través de estos estudios, tanto en personas como en animales de laboratorio, que demuestran que el asbesto o amianto puede incrementar el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer.
Cuando las fibras del asbesto en el aire son inhaladas, puede que éstas se peguen a la mucosidad de la garganta, tráquea, bronquios (vías respiratorias mayores de los pulmones) y puede que sean eliminadas al toser o al tragarse. Pero algunas fibras alcanzan el extremo de las vías respiratorias menores en los pulmones, o penetran en el revestimiento exterior del pulmón y pared torácica (pleura). Puede que estas fibras irriten las células pulmonares o la pleura, lo cual eventualmente cause cáncer pulmonar o mesotelioma.
¿Causa el amianto algún otro problema de salud?
El mayor problema de salud causado por la exposición al asbesto, aparte del cáncer, es una enfermedad pulmonar llamada asbestosis. Cuando una persona respira altos niveles de asbesto a través del tiempo, algunas de las fibras se alojan profundamente en los pulmones. La irritación causada por las fibras puede eventualmente ocasionar que se genere tejido cicatrizado (fibrosis) en los pulmones, lo cual puede dificultar la respiración. Los síntomas principales de la asbestosis son dificultad para respirar y tos crónica.
El asbesto puede además alcanzar el revestimiento exterior de los pulmones (pleura), donde puede causar placas pleurales (zonas de tejido duro de tipo cicatricial en la pleura), así como engrosamiento de la pleura y efusiones pleurales (acumulación de fluido entre los pulmones y la pleura). Todas estas afecciones pueden dificultar la respiración.
¿se Puede evitar la exposición al amianto?
Si usted vive en una casa antigua, puede que el aislamiento u otros materiales contengan asbesto. Un perito o experto en la materia puede inspeccionar su casa para determinar si hay asbesto y si éste representa algún riesgo de exposición. Esto puede implicar la realización de pruebas al aire para determinar los niveles de asbesto (como se mencionó anteriormente, el hecho de que haya asbesto en una casa no significa necesariamente que requiera ser eliminado; siempre y cuando el material no sea dañado ni desbaratado, por ejemplo al taladrar o remodelar, las fibras no se desprenderán hacia el aire). Si se requiere la eliminación de asbesto en su hogar, emplee nuestro servicio cualificado para hacer esta labor y evitar contaminar su hogar aún más, así como para que no cause alguna exposición para su familia y los trabajadores. Usted no deberá intentar eliminar por su cuenta los materiales que contengan asbesto.
¿como se retira y Dónde se tira la uralita con amianto?
Una vez que conocemos los peligros del amianto podemos comprender la importancia de proceder a una gestión muy meticulosa en aquellos residuos que contengan este componente.
La retirada y gestión del amianto están reguladas por la ley, por lo que, será necesario que la empresa que la efectúa este inscrita en el RERA (Registro de Empresas con Riesgo de Amiento) que garanticen el cumplimiento de las medidas de seguridad vigentes. Entre estas medidas recogidas en las normativas de amianto destacaremos:
- La formación de los trabajadores: estos deben conocer el peligro al que se enfrentan, los medios de prevención para minimizar la exposición, las prácticas más seguras y las exigencias en materia de vigilancia de la salud.
- Evaluación del riesgo: en él se incluye la necesidad de garantizar que ningún trabajador se expondrá a una concentración superior a 0,1 fibras de amianto por cm³ en 8 horas
- Elaboración de un plan de trabajo: este plan define el tratamiento y gestión del residuo, proceso que comprende varias actividades como son la recogida, el almacenamiento, el transporte, el tratamiento final y eliminación, así como la vigilancia de los lugares de depósito. Para desempeñar cualquiera de estas operaciones, el gestor debe estar autorizado por la Comunidad Autónoma correspondiente.
- Recogida: la recogida de residuos que contengan amianto se realiza de forma separada e independiente de cualquier otro tipo de residuo.
- Almacenamiento: el residuo debe ser almacenado, envasado en embalajes sellados y etiquetado, siendo el tiempo máximo de almacenamiento temporal de 6 meses.
- Transporte: el transporte se realiza en vehículos habilitados con la mayor rapidez posible, no siendo aconsejable superar un plazo de 24 horas entre la carga y descarga de los mismos. Además es necesaria la señalización tanto del residuo como del medio de transporte. Una vez se haya realizado la descarga, se examinará y limpiará el vehículo de forma adecuada.
- Tratamiento final en vertedero autorizado: son instalaciones para la eliminación de residuos habilitadas para la recepción, control y seguimiento del amianto sin olvidar que todas las operaciones que se desarrollen en el vertedero en el que los trabajadores estén expuestos al material deberán cumplir con los requisitos especificados por ley.